Habían mantenido una relación sentimental de un año, hasta la ruptura el 27 de noviembre de 2022. Apenas una semana después, el hombre, tras “amedrentar y humillar” a su ya expareja mediante una sucesión de mensajes telefónicos, irrumpió en su casa, en la localidad castellonense de Sagobre, sabiendo que la cerradura de la valla que daba acceso al domicilio donde residía la mujer estaba rota. Eran las seis y media de la tarde del 4 de diciembre. Sorprendió a la víctima en el sofá. Le mostró una garrafa de gasóleo y, sonriéndole, se metió un cigarro en la boca y lo encendió. Tras un forcejeo, el hombre logró verter el gasóleo sobre el sofá y roció con él a su expareja. Prendió fuego. La víctima sufrió quemaduras de segundo grado en el 9% de su cuerpo y un cuadro postraumático de estrés y ansiedad por el que necesita tratamiento psicológico.
