Andalucía ha entrado de lleno en año electoral, un espacio temporal mucho más refractario a llegar a consensos que han sido esquivos a lo largo de la legislatura. Sin embargo, el decidido empeño de la Confederación de Ampas de Andalucía (Codapa) por buscar una solución real y efectiva a los problemas para la integración de los alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo -los más vulnerables del sistema educativo de la comunidad- ha conseguido concitar el acuerdo de todos los grupos parlamentarios para la aprobación de un plan estratégico andaluz de inclusión que aborde la reforma de la normativa existente, la bajada de la ratio, la incorporación de más recursos especializados, y la extensión el apoyo más allá de la etapa de escolarización. “Andalucía necesita un programa, un marco estratégico por la educación inclusiva, porque nos estamos quedando atrás”, ha advertido este viernes Martina Jiménez, presidenta de Codapa, durante la presentación en el Parlamento autonómico del documento de consenso sobre la atención a la diversidad y la inclusión, en el que han intervenido representantes de todos los partidos -Adelante Andalucía, Por Andalucía, Vox, PSOE y PP- como una muestra de esa rara unidad y del compromiso que han alcanzado en este asunto.
