Cuando los periodistas llaman al servicio de Comunicación de la Ertzaintza para conocer los detalles de una detención, reciben información sobre el qué, cuándo, dónde y cómo. Pero, desde hace tres semanas, cuando se pregunta por el quién, ya se proporciona un dato que hasta ahora se ocultaba de manera deliberada. Además del género o la edad, también se detalla la procedencia del arrestado. En sus notas escritas para los medios informativos, suele venir recogida en el último párrafo.
