
Morante de la Puebla puede colgar y descolgar el traje de luces cuando le venga en gana. Es un experto, además, en cortar por lo sano una tarde y desdecirse poco tiempo después como si nada hubiera sucedido. Ya lo hizo, la primera vez, en 2004 por motivos de salud; en 2007, por una pérdida de ilusión y en 2017 por aburrimiento, según sus propias palabras. Y se supone que el pasado 12 de octubre se retiró porque, dijo, “ya no puedo más“, que fue lo que le comentó a su cuadrilla después de desprenderse del añadido.
