
A primera hora de esta mañana se han reanudado los trabajos en Adamuz (Córdoba) para examinar y retirar los trenes accidentados el domingo y dilucidar las causas del siniestro que se ha cobrado la vida de al menos 43 personas. El ministro de Transportes, Óscar Puente, admitió el miércoles la “posibilidad innegable” de que las marcas aparecidas en los trenes, tanto en los siniestrados como en algunos que pasaron previamente por el punto donde se produjo el accidente, sean fruto de un defecto en las vías, que pudo provocar el descarrilamiento. No obstante, insiste en que es pronto para sacar conclusiones definitivas. Sí descartó “la obsolescencia” o la “falta de controles” como causa del accidente. También espera poder reconducir la huelga de maquinistas convocada para febrero. El director de Tráfico de Adif, Ángel García de la Bandera, afirmó que la vía pasó las “revisiones habituales”. Mientras, en Cataluña, un plante de los maquinistas mantiene paralizado el servicio de trenes de Rodalies en toda Cataluña, lo que está ocasionando un nuevo día de caos de transporte, dos días después del accidente mortal de Gelida. En las estaciones, la incertidumbre vuelve a ser total para los viajeros y los buses alternativos van desbordados.
