Uno de los análisis más extendidos en las últimas semanas de desplome de resultados y juego del Real Madrid es que el Xabi Alonso del otoño no es el mismo que el Xabi Alonso del verano: menos atrevido, menos intervencionista en los partidos, más amable con las estrellas. El técnico no llegó a tanto este martes en su discurso, no admitió tantas auto enmiendas, pero sí reconoció que había cambiado estos meses.
